Huauchinango
08 abril 2014
Salimos del bachiller en el autobús, eran al rededor de las 10 o 11 del medio día. Todos los compañeros del bachillerato nos despedían emocionados, esperanzados que regresáramos con un trofeo de 1er. lugar. Íbamos destacando entre los demás portando el pants del plantel, debido a que todos los demás llevaban uniforme por ser martes.
El viaje se hizo eterno, al rededor de las 3 de la tarde el autobús empezó a frenar, habíamos llegado y nos hospedaríamos en un hotel maravilloso. Me toco compartir cuarto con mis amigas Ivonne y Aline, corrimos a la habitación y teníamos una hermosa vista hacia la cuenca hidrográfica del Río Necaxa (aunque para nosotras solo parecia un hermoso lago) rodeada de cerros en diferentes tonalidades de verde que era un deleite junto con el cielo azul lleno de nubes brillantes y blancas.
También se alcanzaba a ver la piscina del hotel, elegimos camas y salimos corriendo a ver de cerca la piscina pero estaba helada y llena de hojas, así que nosotras decidimos no entrar porque queríamos estar sanas para el gran día.
Comimos un poco y salimos al rededor de las 4:00 pm. a conocer la escuela donde seria la competencia, marcamos lugares y tuvimos una pequeña pelea con otra escuela, pero no fue nada serio así que al terminar nos llevaron a cenar unos ricos tacos.
Regresamos al hotel, y siendo las 9:30 pm salí a hablar por teléfono en lo que mis compañeras ocupaban primero la regadera. Mientras miraba las estrellas de ese cielo nocturno oscuro y despejado, llego mi turno de bañarme. Pero ocurrió algo divertido y un poco trágico para mi (tomando en cuenta el frió que hacia) se termino el agua caliente y desafortunadamente fue porque el calentador se había descompuesto así que mis compañeras me cubrieron con todas las toallas que encontraron y me llevaron al piso de arriba a terminar mi ducha en otra habitación.
Ya eran más de las doce de la madrugada así que fue una extraña forma de iniciar el día de mi cumpleaños.
9 abril 2014
El gran día llego, estábamos desayunando rodeados de los demás bailarines de las otras escuelas. Yo me sentía tan tranquila tomando mi avena caliente pero, mi tranquilidad se rompió cuando vi entrar al salón de los jueces a Elías Guerra Castillo (para quienes no sepan quien es, deberían poner su nombre en google y entenderán porque eso me ponía tan nerviosa).
Nos pusimos los vestuarios y bajamos a ver a los demás grupos, nuestros maquillajes estaban perfectos, el vestuario blanco como la nieve, las flores con unos colores vibrantes que solo la seda puede ofrecer.
Tomamos nuestros lugares, llego el momento de demostrar nuestro talento. Los problemas que hubieron entre nosotros se acabaron, eramos todos juntos con un solo objetivo.
Las jaranas yucatecas comenzaron: gritos, sonrisas, zapateados, vueltas, charolas, una sola botella rota, muchas personas gritando emocionados desde abajo del escenario. Y de pronto se acabo, la ultima linea estaba formada y era tiempo de dar gracias y bajar del escenario. Lo habíamos logrado y nos sentíamos confiados. Solo había un equipo que nos causaba conflicto, el que pensábamos que podría ganarnos, eran de la escuela anfitriona y nosotros compartíamos el salón (donde nos cambiábamos de ropa) con ellos, así que subimos y nos llevamos una gran sorpresa cuando la primer bailarina de ese grupo nos dijo:
"Estuvieron estupendas, no lo creo enserio... ¡ustedes nos ganaran!".
Mis compañeros me habían prometido que de cumpleaños me regalarían ese primer lugar, así que decidieron que Ivonne y yo nos quedaríamos con el vestuario para subir por el reconocimiento.
Empezaron a decir los premios por mejor vestuario y coreografía, luego lo que todos esperaban, premiaron al 3er lugar. Era momento de escuchar el segundo lugar, teníamos que ser nosotros o los anfitriones, no había otra opción eramos los mejores; al escuchar que el segundo lugar era para el bachillerato anfitrión, nosotros también gritamos porque sabíamos que el primer lugar seria para nosotros, pero guardamos silencio y esperamos a escucharlo de los jueces...
"El primer lugar del IX Concurso Estatal de Baile Nacional es el Bachillerato Cadete Juan Escutia".
Me seque las lagrimas y junto con Ivonne corrimos emocionadas a recibir el premio.
Me desborde de felicidad fue el mejor día para cumplir la mayoría de edad. Nos tomamos foto todos los que recogimos los premios y concluimos festejando con dos bailes, los más conocidos, el payaso de rodeo y el caballo dorado. Jamás había bailado esas canciones tan feliz y orgullosa; no había pasado ni un minuto cuando todos los presentes, incluyendo papás y maestros, estaban bailando.
Regresamos a Puebla era ya muy noche y la directora me dijo:
"No pudiste llevarte un mejor regalo de cumpleaños, un regalo
de campeones"





